Creo que dentro del equilibrio natural lo bello apesta interiores fofos, en tanto que lo feo clama interiores ricos. El día que el desbalance natural acopie solo bellezas totales, lo feo acopiara fealdades totales, y ese día la belleza desaparecerá de la faz de la tierra, perseguida, por si misma, porque la belleza no tendrá sombra.
Que viva lo bello¡. Que viva lo feo¡. Al fin y al cabo, es la creación una naturaleza de jurado, que sabe que para que existan seres felices se requieren seres infelices, que sumen lo máximo: ¡la cultura del cero¡.
Se que por cada belleza infeliz, hay por lo menos otras 99 felices, que aplauden su fealdad exterior que les permitió pasar inadvertidas, y gozar en silencio aquello público que lo bello no puede ocultar.
El premio de la fama es la belleza, y el de la belleza, la soledad. Sólo cuando la belleza abandona su trono, y decide levantarse la falta, entonces descubre la belleza que esconde la fealdad bajo la piel. ¡La piel de sapa, la describió un poeta, gran exponente de la fealdad¡.
La naturaleza inventó la muerte el día que encontró que la belleza se convirtió en fealdad. Ese día las mandó lapidar a las dos.
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